viernes, 6 de febrero de 2009

Nueve del uno, tan catorce del ocho


I
Hoy es un día de verano pero se parece tanto a uno de agosto. El sol se asoma con esplendor pero no puedo sentirlo brillar. No hay nubes grises en los cielos, solo merodean por mi corazón.
Hoy es nueve de Enero pero es tan parecido a un catorce de Agosto. Otra vez, el tiempo avanza sin pedir permiso. Otra vez, vivo intensamente para luego, en tan solo un minuto, agonizar.

II

Despierto atemoriza en mi presente. Abro mis ojos. Se desangran en llanto. Quiero huir de aquí y no puedo. Quiero huir de aquí y no debo. Quiero besarte por última vez. Pero hacerlo es condenarme a seis meses de triste espera.
Mis lágrimas ya no caen con facilidad. La tinta se esfuma pero no por ello voy a dejar de escribir esta historia.
Después de tanta espera e incertidumbre mi carácter se vuelve tosco para poder, resistir.
III

Te vas pero no te despido en dolor. Una lagrima abra nuestras mejillas, una sonrisa nuestro corazón. Ya no puedo ser cobarde, ya no puedo dejarte ir en llanto, ni guardarte en mi lamento.
Hoy te dejo ir. Pero no te veo partir. Si lo hiciese, mi alma se desvanecería y, con ella, este loco sentimiento que me envuelve.
Te beso, estiro mis manos y ya no pienso más. Vete. Aquí te espero, mi gran amor.

IV

Llegar a casa me urge. La espera me agobia.
El dolor es inminente, pero lo contengo en un esfuerzo incontenible.
Camino las mismas cuadras.
Aquellas que un tiempo atrás me vieron perderme en un rió de lágrimas. Pero hoy no es así. No puede serlo. Me quiero y te quiero a ti, por eso, no quiero, no debo, no puedo despedirte así.

V

Te vas pero quedo sumergido en las noches de pasión desatadas en este lugar;
con tus besos,
una botella vacía de vino
y un gran deseo:
el de volverte a ver.

Toda esencia se esfuma en lo espontáneo

¿Por que daña tanto? Uno camina día tras día e intenta seguir pero lastima bien adentro, allí donde nadie ve, donde nadie conoce, ni siquiera quien resiste.
Por que lastima. Eras goce. Hoy, rasgas el pecho y desecha el alma.
Sus breves palabras dejan al ser satisfecho. Tan solo tenerte aquí haría de este lugar un edén.
La lluvia ha dejado templada la ciudad, el agua corroída el alma. Sentado, a la espera, la tempestad no se marcha, miro hacia mi lado, te busco, te imagino, te encierro en mis brazos.
El cielo cae a pedazos y tu, tu no estas aquí. Los árboles se desangran y yo, solo. Solo, te espero. A ti.
Nada tiene sentido. La gente se vuelve insignificante. El amor pierde sentido. Vivir es solo cuestión de suerte. Es cuan inmensa la necesidad. Toda esencia se esfuma en lo espontáneo. Nada persiste…. Se marcha. Lejos de aquí.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Poniendole el pecho.... haciendole frente al destino


El temor se disipa. Al menos en gran parte. Pareciese que todo es más simple, al fin voy comprendiendo, al fin voy entendiendo que vivir es tan solo un juego, al que -hoy- estoy dispuesto a jugar. Es un juego donde solo vale lo que uno pone y donde nada se puede esperar sin actuar. Al fin comprendí que sentado en esta silla solo puedo llenarme de recuerdos, de melancolía. Sentado aquí solo puedo perderme en el crudo pasado que tanto me castiga.
Vivir es hoy, aquí, en presente. El futuro solo puedo escribirse con la tinta de la experiencia y, esa, solo esta aquí, en el presente.

Atinar, caminar, conocer, aprender. Tomar valor y ser uno mismo siempre. Expresarse claramente, sentirse cómodo con ello. Liberar las palabras y encontrarse. Seguir. Seguir aun después de caer. Golpear contra la roca, besar el pavimento pero levantarse con el mismo envío del impacto.

¿Vergüenza, pudor, timidez? ¿Para que? Son solo sinónimos de miedo. Pues ¿que mas que miedo puede significar si se tiene al alcance de la mano pero nunca se toma? Hace falta actitud para conseguir lo que se busca. La vida esta encerrada en un cascaron al que pocos logran romper. Más bien, pocos se animan a trisarlo. Duele mucho. Más cuando se utiliza la cabeza para abrirse camino. Pero al hacerlo se encuentra un mundo nuevo, de posibilidades, de esperanzas, de ilusiones y fantasías que alimentan el ser. Al rasgarlo se hace frente a la verdadera luz de la vida.

¿Callarse, esperar, prohibirse? ¿Para que? Callarse lleva al dolor, interno, a tragar eso que tanto lastima, a perderse en uno mismo. Expresar libremente un sentimiento es mejor. Decir claro lo que se siente. Lo que se piensa acerca mas la esencia del propio ser. Esperar, ¿esperar que? Todo esta ahí. Siempre lo estuvo y lo estará. Solo hay que tomarlo. Tomar las riendas, el control de la situación y seguir. Siempre. Ponerle el pecho. Evitar ser un peso muerto,. Tomar una decisión. Ser un ángel o pecador pero no un pecador por omisión. Tomar la virtud del accionar y volverla una cualidad. No quedarse en la mera espera, no vivir de sueños. No. No crear ilusiones que no existirán, sino transitar el camino de los sueños propios para darles vida. Que cada quimera sea una utopia. Una utopia que permita avanzar. ¿Para que sirve la utopia? Para eso, la utopia sirve para caminar…. Encontrar ese valiente que se esconde y decir “se puede”. Lo imposible es algo que se demora un poco mas. Es la excusa del mediocre para justificar su derrota. ¿Por qué no pedir lo imposible?. Cada cual puede lo que desea. Puede lo que quiere realmente. Puede lo que busca. Pero no sentado en una silla, como en la que estoy en este momento, lo que se busca esta ahí. Ahí. Y ese lugar solo al que solo vos sabes donde lo podes descubrir.

Prohibirse. ¿Prohibirse que? De que sirve prohibirse. Es casi tan auto-flagelante como preocuparse por algo que nunca se ha hecho. Prohibirse es limitarse. Evitarse a uno mismo. Esta bien, todo tiene sus limites, pero esos limites se tienen que asentar sobre una base a lo que se crea fortalecerá, sobre una base propio de progreso… aquello que no lastimara el ego. Pero un limite no es igual que una prohibición. Prohibirse es negarse a eso, sea cual fuere, es limitarse a probar algo que tal vez, dará muchos mas frutos de lo que esperamos. Prohibirse es temer. Es evitar actuar frente un hecho, situación o momento por falta de cojones...por falta de ovarios. Prohibirse es para los que temen a lo desconocido. Por que lo desconocido rompe estructuras, de forma tal, que vuelve el mundo un lugar más inseguro y al ser humano un ser más vulnerable. Prohibirse es estar en ese cascaron. Es volver a la desconfianza que el miedo provoca. ¿Qué pasa cuando se descubre algo nuevo?

Respeto. ¿Respeto para que? Para todo en la vida. Siempre que se respete al otro, sea cual fuere la situación. Desde una charla con un hermano, pasando por una discusión por cuestiones ideológicas, étnicas (raza y cultura), económicas, etc. Hasta en un conflicto que puede tener como consecuencia un acto violento. Si se actúa con respeto se consigue el resultado que se busca, que se desea. Obvio, si se enfrenta la situación, se demuestra actitud, si se habla claro, con una postura firme frente a lo que decimos (que debe ser en gran parte lo que pensamos) y se trata al otro con respeto, no hay nada, pero nada en este mundo que no se pueda conseguir. Nada. Hasta en una situación extrema como la es la de vivir un hecho que puede conducir a la violencia. El respeto genera respeto. Hablar claro genera confianza. La actitud abre puertas, hasta las que se cierran en un principio. Es una cadena. A seguir. A proponerse. Cualidades a experimentar de forma segura. El respeto es conocimiento y el conocimiento es sabiduría. Y esta última solo puedo obtenerse en base a los demás.

Pensar, actuar, decir, hacer. Sentir, expresar, decir, respetar

San Luis vs. Mercedes hasta en un recital de Reggae

Ayer sucedió algo muy extraño. El Gobierno de la Provincia de San Luis organizaba un festival de Reggae gratuito y al aire libre. Decidí ir solo para, de paso, ver como funciona un festival de ese tipo en este lugar. Me dirigí hacia Potrero de los Funes, lugar del encuentro.
Camine unas cuadras y tome un colectivo. María del Rosario. El precio $1,75. Me pareció bastante accesible para la distancia recorrida. El colectivo amplio; el chofer una amable mendocino que trataba muy bien a la gente. La mayoría de las personas que viajaban en el mismo se dirigían al mismo lugar que yo. Tras unos 20 o 25 minutos de viajes –tal vez, un poco más- llegamos al lugar. Estaba ansioso.
Baje y me encontré con un lugar totalmente hermoso. Aire puro, sierras, todo limpio, hasta una pista de formula uno. Me sorprendió y bastante. A pesar de ser de San Luis hacia ya bastante tiempo que no frecuentaba la zona. Ingrese al complejo. “Mucha seguridad para un recital de reggae”, me dije a mi mismo. Intente no prestarle atención. Seguí ingresando junto a un centenar de personas que me guiaban en mi camino al escenario. Una tarde soleada, mucha gente que buscaba aflojarse, un día hermoso… parecía que la gente disfrutaría del show.
Al llegar me encuentro con un escenario ubicado al borde del lago. Atrás las sierras, las nubes y el sol brindaban un impactante paisaje. Camine por el lugar. Encontré gente conocida, la cual cuestionaba el hecho de que anduviese solo. Respondí con evasivas para evitar se sepa lo que buscaba en el lugar, mi objetivo. “Ya llega Kameleba, gente” decía una voz por los altos parlantes. Una voz de un desconocido al que no podía ver por lo lejos que me encontraba del escenario. Ahí note que desde ahí no vería nada, por lo que despedí a esa gente y me fui a ubicar en un lugar mejor. Un lugar mejor por que en lo personal disfruto de ver tocar a una banda. Intento compenetrarme en su show pero no solo como espectador, sino que también voy siguiendo al artista para intentar comprenderlo, para intentar descifrar el modo que presenta su show.
Pasaditas las siete de la tarde se suben los Kameleba al escenario. Para los que los desconocen es una banda de reggae oriunda de Villa Mercedes. Se la considera una de las mejores bandas del rubro en el país. En lo personal es la tercera. Una buena ubicación. Sin irme por las ramas, la cuestión es que el show comenzó. Desde un comienzo el entusiasmo de la gente no era del todo grato. “Es verano, hace calor y todavía es domingo. Están todos cansadísimos”, me dije a mi mismo entre mis pensamientos. Prosiguió la presentación musical y poco se elevaban los ánimos. De vez en cuando, el cantante de la banda gritaba a su publico “buuuu…buuuu” y hacia que se detuviese la música. “Parece que no le gusta a la gente, toquemos otra”, decía el pobre artista frustrado en su intento de despertar a su publico co-provinciano. Pero poco lograba hacer. Recurrió a muchas técnicas. Pregunto al público que temas desea oír. Bailo, salto. Siempre con la mejor onda. Y nada. Un par de palmas, otros aplausos y nada más.
Entonces paso algo insólito. Subió como invitado el cantante de la banda que le seguía, Karamelo Santo, Goy Ogalde. Ni bien ingreso tan solo dijo unas cuantas palabras y ya tenía al público en sus manos. No pude comprenderlo casi tanto como no lo entendía el cantante local. “Es mejor orador”, me afirme.
Continúo la función. Las canciones eran bastante complicadas para este cantante de bajos recursos fonéticos. Que no entonaba. Ahí note el talento: “la voz de Kameleba es muy buena, canta canciones muy difíciles de entonar”. Y lo demostré empíricamente. En el escenario, Darío Alturria y Goy Ogalde parecían competir y había un claro vencedor. Por lo menos a nivel artístico. El talento de uno y otro no era comparable. Uno cantaba muy bien. El otro era muy buen orador, despertaba al público pero no podía entonar dos notas de forma correcta. Reí ante la situación, las miradas entre ambos demostraban claramente la competición en escena. Ogalde hacia miradas de resignación; casi iguales a las que hacia Darío tras el ingreso y la explosión de los espectadores ante su presencia.
Cantaron dos temas y el show volvió a ser de los de Mercedes. “Hace dos años viajamos a Buenos Aires con la plata que pudimos juntar y, allí nació, este disco, nuestro Sueño que va. Y hoy estamos acá tocando en casa, en nuestra provincia”. Poco parecía interesarle a la gente, pues no se notaba animada. Solo cuando tocaba canciones que se reproducen diariamente en las radios mas populares.
El show llegaba a su fin y nada cambiaba. Alturria se notaba molesto con su público. Molesto en un buen sentido. Por que una persona que hace reggae no le falta el respeto a nadie, no pierde sus cabales con facilidad pero eso si: es un artista y deja bien en claro que le molesta. Y eso lo dejo explicito. Corto el show, unas tres veces, grito varios buuu. Critico la falta de conocimiento del publico pero siempre con la mejor onda, a pesar que se notaba: hablaba en serio.
Se termina el espectáculo. Generalmente ¿Qué se hace? Se pide una canción más, mas sabiendo del nivel de la banda sobre el escenario y, mas todavía, sabiendo que esa banda es de el lugar donde se presenta (en verdad no de San Luís, es de Villa Mercedes). ¿Qué paso? Un par de palmas, y uno que otro gritando otra.
Esta joven banda que lleva casi 8 años tocando en la provincia y mas de dos desde su presentación junto a Nonpalidece se encuentra tras este recital en casa en un gran dilema: o la gente todavía no los conoce realmente (obvian el talento que cargan estos músicos); o el publico puntano todavía no puede valorar realmente lo que es la música del reggae; o –uno de mis mayores y mas latentes temores- tras este floja respuesta del publico se encuentra una vieja riña, un antiguo conflicto entre dos ciudades. Las dos principales de la provincia. La verdad lo desconozco, pero el show fue excelente. Faltaron cosas. Pero eso se gana con la experiencia. Para llevar tan solo dos años en la escena nacional es una banda bastante completa.
Eso si, quede muy decepcionado con el publico puntano. Sin menospreciar a las demás provincias y sin ofender a Karamelo Santo, el publico parecía desear aplaudir mas a un tucumano que a un artística que recorre sus mismas calles, las de su provincia, que comprende mas lo que sucede aquí, a su alrededor.
Espero solo sean suposiciones propias por que seria muy triste ver que en la provincia donde se promueve el arte y la libertad dos ciudades se encuentre divididas. Que allí un artista no pueda ser poeta en su tierra.
Y si fue asi, estoy seguro, la mayor parte de la población desconoce el por que del conflicto. ¿Por qué actuaran así?