sábado, 11 de octubre de 2008

Fuera de Orbita

Cada día pasa y se hace mas largo. El sol me alimento pero siempre hay una pequeña nube para
estorbarme. El viento acumula la oscuridad en los cielos y la propaga en mi interior.
La vida florece y me niego a ella. El tiempo se detiene y yo me cuelgo de las agujas del reloj, las
fuerzo a seguir su marcha.
No hay templanza posible en Venus, los años luz se muestran latentes. La distancia no esta
dispuesta a evaporarse. Al contrario, cada día se materializa más.
Los días me incomunican y mi necesidad me devora.
La música ya no se escucha como ayer. Al igual que una orquesta, cada una de las partes funciona
para el todo; pero, aquí, el todo no se hace oír… se aleja de las partes.. Se sucumbe en un silencio
fuera de toda lógica.
¿Todo será ínfimo? ¿O seré yo? La tormenta siempre esta próxima. Llueve en las calles y no
puedo sentirla. No puedo palpar cada gota, solo las evito bajo este maldito pilar.
Sentimientos animales. ¿Y la intuición? Aquí esta, duerme esperando que regreses- ¿Pero por
que si debería viví aquí, en mí? No lo se. Ya no quiero cuestionar lo natural, aunque ello me
cuestione a mí.
Al igual que en febbie el rumbo es incierto, impensado. No puedo mantener en orbita. Lo intento,
mas me alejo de la línea ecuatorial.
Veo grandes anillos rocosos; una gran capa espesa me impide mirar en su interior. Saturno me
observa pero sigo, rebelde, dando vueltas a su alrededor.