lunes, 7 de abril de 2008

Anarquía sistémica: la locura en el siglo XXI



¿Qué soy? ¿Soy yo? No lo creo. ¿Quiero serlo? Seguro. ¿Puedo? Lo dudo.Es que el sistema no me lo permite, sus juicios absolutistas no me dejan seguir. Su homogenización de la vida, la cultura, las creencias, prejuicios, sentido, pensamientos, formas de ser, sentimientos… me lastima.
No puedo ser lo que soy por que quiero ser distinto. Busco tolerancia donde no existe, exijo paz a seres de naturaleza violenta, busco colectividad y solo recibo aislamiento. ¿Estoy loco? ¿Yo estoy mal o el mundo? No puede ser que todo este mal, debo ser yo. Pero esta dimensión racionalista no me contiene. Toma mis sueños como delirios; transforma mis deseos en materias inertes, convierte mi apetito de humanidad en una vacia relación Sujeto-Objeto; me aparta de las personas y me aliena a un pedazo de plástico, metal, madera… que me dan pequeñas sensaciones de brillo y felicidad.Mis sentimientos ya no pueden expresarse en un relación cara a car. No. El presente me hace temeroso y solo me deja escribir “te quiero”, ”te extraño”, “quiero verte”, “¿Dónde estas?”… todas frases vacías de su sustancia misma.Solo puedo darte postales virtuales en tus cumpleaños, ya no puedo sorprenderte con mi sola presencia (¿?).Con solo apretar un parte de botones, ya estoy ahí (¿?).
-Ay…¿estaré enloqueciendo?... mi anarquía sistémica, debe ser...
Mi tolerancia hacia lo distinto. Mi intolerancia hacia el intolerante. Mi altruismo insensato. Estoy loco. Loco por que naci en un mundo al que no pertenezco, en un sistema al que no deseo.Hoy tengo amor y no puedo sentirlo. Poseo felicidad pero no la palpito. ¿Qué me pasa? ¿Estoy mal? Si. Es que implican sacrificio, esfuerzo, dolor, pecado y sumisión. ¿Cómo puedo sentirlos entonces? Para mi solo implican eso… pero no puedo… estoy mal.Es mi locura libertaria, es mi libertinaje cultural, político y social.Estoy loco… demente de libertad en un mundo en que solo existe la incertidumbre dependiente al consumo material, al dolor y el esfuerzo. Pero estoy loco… por que eso para mi no se llama libertad.

La nebulosa racional. ¿Y los sueños?


¿Es la realidad un sueño?¿Por que debemos ser tan racionales?¿Es, en realidad, tan malo perseguir un sueño?

Desde una mirada critica, la occidentalización del mundo plantea una homogenización de los sueños y deseos individuales. ¿Su satisfacción? Solo puede ser material. Hay quienes ven la realidad de forma diferente. Realidad o sueño, no importa. Solo se es un eslabón en el sistema.
En un modelo de individualismo insensato parecería obvio que perseguir un sueño particular es posible. Pero las puertas del mundo onírico se encuentran –en la actualidad- cerradas, por lo menos para aquellos que responde a la lógica del , es decir, en criollo:
- Si no es plata, bienestar económico o algo similar, los sueños no tienen sentido
¿Por qué es así?No podría delimitarlo teóricamente en forma precisa, pero si decir que todo gira en torno a una lógica consumista que solo busca la mcdonalizacion del mundo. Y con ello digo, la imposición de necesidades, deseos, sentimientos y sueños homogéneos, comunes a todos.Pero el mundo se caracteriza –principalmente- por la diversidad, las diferencias. Entonces ¿Cómo hacer realidad un sueño dentro de una lógica de centralismo cultural o ideologico?. No lo se.¿Es la realidad un sueño?. O¿ estaremos tan despiertos –y tan racionales- que ya no sabemos como perseguirlos?.
En esta sociedad, es tan “malo” soñar que hasta nos pagan para mantenernos despiertos. ¿O es esta triste realidad un sueño?.


ACOTACION: Esta reflexion surge por tres razones.
1. Por vivir durante seis meses con una personas a quien la vida y el sistema le arranco sus sueños. Pero que tambien los dejo ir, no lucho por ellos. ¿Por miedo?.No lo se.
2. Una cancion de Jarabe de palo, titulada "Realidad o Sueño"
3. El haber conocido a una señorita en un recital que acoto sobre sus frustracciones intelecturales y universitarias
De todo ello surge esta simple reflexion, la cual vomite en un papel de forma improvisada en un lapso breve, en un momento inoportuno.