lunes, 25 de febrero de 2008

Suave crepúsculo dominical de una frívola restitución


Suave atardecer dominical. La Restitución anunciaba su venida y lo hacia con un tono fuerte. Ella pedía lo que le competía, solo buscaba retomar su lugar. Y para lograr su cometido debía transgredir sus propios principios, pues debía expulsar a un ancestral pero amargo y reflexivo Frívolo. Debía dejar al desamparo a ese frió y calculador. Paradoja para ella. Acción que la contradecía pero que no por ello le impedía continuar.

Sin embargo, por su naturaleza respetuosa y solidaria dialogo con él. Viejos conocidos, no creo que amigos por su antagónica relación, platicaron por mas de 30 días. Ninguno quería ceder. Cada uno se encerraba en su propia postura.
La restitución se mostraba mas tolerante, mas comprensible pero de ningún modo iba a ceder. El Frívolo, desbordado por el inminente cambio, apelaba a la coerción. Coagulaba la situación para contenerla, pero cuando las condiciones están dadas nada, puede hacerse para frenar el inminente cambio. A pesar del accionar de su contrincante, ella buscaba la salida apaciguada. Pero de todos modos deseaba que el cambio. Por ello, apelo a la jueza universal. Esta, sumida en su irracionalidad cósmica, soluciono cada inconveniente de modo sensato.

La unión acabo por disolver al viejo guardián La persuasión se hacia presente. Lo convencía – como ya lo había echo antes - de que era tiempo de marcharse, de que era tiempo de descansar.
Así la primavera acababa con un autoritarismo y un aplastante periodo, en el que la vida se sumerge en los profundas y escarchados caminos del frívolo invierno . Periodo en el que todos se sienten oprimidos
Con su llegada daba lugar a la revolución, a nuevas forma de ver el mundo, tras un largo periodo de preparación y reflexión.

¿Queres que te explique?

¿Explicar?,¿qué queres que te explique, si explicándome solo explico lo que quiero explicar?,¿vos explicas mejor? Explícate. Sino deja que te explique. Te voy a explicar que solo explicándose se explica la gente; por eso... explícate!!! Por que solo explicándose se puede explicar uno. ¿Me explico? Claro que me explico pues yo ya te avise que al explicarme solo explico lo que quiero explicar y lo que deseo explicar, y eso no es lo que busco, lo que quiero es que te expliques por que si nos explicamos logramos explicar mejor lo que alguna vez nos explicaron.
¿Se explicaran? Espero se expliquen pues no me molesta explicar pero creo que esto te lo explicare de modo explicado, o sea según lo que quiero explicar, explicándote que no existe un explicación absoluta pero que lo que tu explicas crea tu realidad explicada. Por eso, explícate correctamente pero – por sobre todo- déjate explicar, pues permitiendo que te expliquen lograras explicar a los demás lo que deseas explicar.
Explica, explícate y dejado explicar para poder ser explicado. ¿Me explico?
A veces este país no se explica y te preguntas ¿cómo le explico a los demás l inexplicable?....
Explica lo que piensas para que la explicación general y oficial mute, y deje de ser una explicación certera para unos poco (Como algunos medios que explican solo lo que les conviene explicar y obvian explicarnos lo que realmente necesitamos que nos expliquen) y explicar lo inexplicable

Te espero

Ven a buscarme, con ansias te espero. No me apuro, la inconsciencia dejo a mi lado junto con ella, el recelo.
La espera puede ser eterna, pero nunca va ha cesar. Sentado te esperare, pues estas ahí latente, vibrando en mi pecho. Tienes miedo a salir pero cuando lo haces inundas de colores a mi ser. Colores alucinantes, utópicos…. Los desparramas irracionalmente pero encantas mi alma.
Gracias por ser el sentido de mi vida... gracias a dios, por que él me serena para que nunca me canse de esperar.

La soledad - 16/11/06(16:57 PM)

Ella ingresa en su vida. Inmune, acaricia su alma; no le tiene piedad. Abraza sus pensamientos, acompaña cada paso en su vida. Allí, siempre esta… ella es su compañía. Es fiel pero -paradójicamente- apuñala por la espalda. Se regocija de verlo sufrir. Disfruta ser su única compañía.
Consume su ser, lo desgarra y atormenta. Su presencia solo incentiva un gran vacio. Aparece cuando mas solo se siente, oscurece sus amaneceres; le hace sentir desolación por las tardes. Atormenta por las noches y no le permites descansar.
Es su peor enemigo. Cuanto más cerca esta, mas desamparado se siente.
Es ella a la que - cada dia- maldice:
- Te quiero lejos de mi vida, maldita soledad!!!

jueves, 14 de febrero de 2008

Madre, soy digno

Hola, vieja querida. ¿Como estas? te preguntaras por mí. Yo sigo aquí, en la gran ciudad. Se que tu siempre me dijiste que en este lugar no abría espacio para un hombre como yo... pero no importa... aquí tengo mas oportunidades que las que tendré allá. Te cuento que todos los días sigo un camino solitario.... voy perdido entre la muchedumbre. Me siento atontado de tanta inmundicia, tanta gente ciega que me rodea. Todos impiden verme. No lo desean.... pero allí estoy... aunque no lo deseen. Los pocos que me miran, lo hacen con desprecio.. Parece que mi apariencia no les gusta.

Conocí algunas personas que me ayudan.... me escuchan... y es lo que mas necesito.... pero la mayoría ni siquiera sabe de mi existencia. Esto es tan diferente, extraño el pueblo ma´ Aquí, siento que soy igual a todos...pero no es así. Algo me diferencia de todos. Algo que la mayoría aquí no tiene. De ellos me diferencian: mi humildad... y por sobre todo mí dignidad... que es lo único que nadie podrá quitarme, a pesar de mi condición. Por que salgo día tras día.... camino, llueva o truene. Sea de día o de noche. Siempre sigo mi rumbo, por que ellos necesitan que lo haga... y eso es lo que me hace un ser digno... digno de ser un hombre que lucha por conseguir lo que tiene, por luchar para subsistir en esta selva. Matorral de cemento donde existe la estupida creencia de que "solo es digno aquel que posee abundancia materiales".

Yo soy digno... por que hago, lo que hago únicamente por 3 razones: Maria, Esteban y Juan. Y creo que son 3 razones, mas que suficientes, para saber lo que es la dignidad